Hace unos dias tome quiza la decision mas dificil que me ha tocado tomar... y fue dificil por que, aunque sabia desde hace mucho tiempo que debia hacerlo me resistia a ello (este corto blog es una prueba de ello).y es que me di cuenta que no podia seguir aferrando a un sueño, despertar cada dia con la esperanza de que todo fuese diferente, con la esperanza de que ella se arme de valor y acepte sus sentimientos, esos sentimientos que se los ha intentado ocultar ella misma (y muy bien dicho sea de paso), que se los ha negado, negandose asi (como una buena amiga me dijo) una nueva oportunidad de despertar con quien realmente amas (bueno, mi amiga no lo dijo exactamente asi, pero esa es la idea)por que nadie me va a quitar la idea ( no no... no es idea... certeza es la palabra), de que ella me quiere... lo vi en sus ojos cuando me miraba, en su sonrisa picara, en sus mensajes que parecian que se entrelazaban con los mios y escribian una historia de amor, algo extraña, algo fuera de lo comun y que me dejaban sin aliento cada vez que los leia... y se que ella sentia lo mismo.. (hablo en pasado por que hace algun tiempo que ella ha tomado una actitud esquiva hacia mi... tal vez procura tener el minimo contacto posible conmigo... para sin ser grosera o cortante, no hechar leña al fuego); y es que el domingo pasado nunca llegó, en su lugar hubo una excusa más (como en otras tantas oportunidades) y luego... lo de costumbre... silencio, silencio desgarrador... silencio estresante. Pero bueno, una raya más al tigre (este tigre ya parece cebra), wait!.. correccion... la ultima raya al tigre.Bueno, el punto es que decidi voltear la pagina, despertar de este sueño, ver que no está conmigo, sacudirme, tomarme un cafe bien cargado (con 2 de azucar) y empezar a disfrutar mi vida como todo ser humano normal deberia hacerlo.
Siempre me preguntaré,
que habría sido de mí si hubiese tomado el tren,
aquel vagón del amor que solo pasa una vez.
Si me hubiese dejado llevar
por lo que un día me dijo
al oído aquel fulano de tal
que le llamaban Cupido.
Siempre me preguntare,
que va a pasar al final
cuando el destino me alcance,
y se de cuenta que yo
he sido solo un cobarde.
Que no tuve el valor
para hacer ese viaje contigo,
que por miedo a la gente
acabé siendo solo tu amigo.
Que habría sido de mi,
si tu estuvieras aquí,
pintando mi vida gris,
con el color de tus caricias.
martes, 9 de septiembre de 2008
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